La Comisión de Transportes del Congreso de los Diputados ha aprobado una proposición no de ley que reclama al Gobierno reformular, y eventualmente suspender, la licitación de trenes de Renfe para alta velocidad. La iniciativa, presentada por el Partido Popular, cuestiona unos requisitos técnicos que, según sus impulsores, han dejado fuera de la fase final a Talgo, CAF y otros fabricantes con capacidad industrial en España como Alstom.
La licitación contempla la compra inicial de 30 trenes de alta velocidad, con opción de adquirir otras 10 unidades. El pedido inicial está valorado en 1.362 millones de euros, mientras que el valor estimado global supera los 4.145 millones.
La proposición no de ley salió adelante con los votos del PP, Vox y Esquerra Republicana. En contra se pronunciaron el PSOE y Sumar, mientras que Junts y el BNG se abstuvieron, según Europa Press. El PNV y EH Bildu no participaron en la sesión. Al tratarse de una proposición no de ley, el acuerdo no tiene efectos jurídicos directos sobre el procedimiento de contratación, pero deja clara la posición del Congreso.
Requisitos cuestionados
El PP acusa al ministro de Transportes, Óscar Puente, de haber diseñado un pliego que favorece a Hitachi Rail. Entre los elementos cuestionados figura la exigencia de que los trenes estén diseñados para alcanzar una velocidad comercial de 350 km/h, así como una distancia de 1.080 milímetros entre coches.
La combinación de estos requisitos, las condiciones de homologación y los plazos de entrega ha reducido el número de fabricantes capaces de concurrir al concurso. Talgo no pasó a la fase de valoración después de presentar su oferta fuera del plazo establecido, mientras que las dos propuestas que están siendo estudiadas corresponden a Hitachi Rail y Siemens Mobility.
El diputado popular Héctor Palencia defendió que el pliego «cierra la puerta a las empresas españolas» y advirtió de sus consecuencias para la industria y el empleo. El PP también considera que la exigencia de 350 km/h no está suficientemente justificada por el estado actual de la infraestructura ferroviaria. No obstante, hay que tener en cuenta que los trenes tardarán tiempo en entregarse, que deberán durar al menos 30 años y que se está trabajando en adaptar la LAV Madrid-Barcelona para alcanzar esta velocidad.
Por ello, el texto aprobado insta al Gobierno a reformular los requisitos técnicos, de homologación y los plazos de entrega para favorecer la participación efectiva de fabricantes con capacidad industrial en España, siempre dentro del marco del derecho nacional y europeo. También pide que se concrete cuándo estará preparada la infraestructura, en qué corredores podrá explotarse esa velocidad y cuántos trenes circularán realmente a 350 km/h.
Renfe necesita más trenes
El plazo para presentar ofertas terminó el pasado 23 de junio y el procedimiento se encuentra actualmente en fase de estudio tras la apertura de la oferta económica este mes de septiembre. Renfe necesita ampliar su parque móvil para responder al crecimiento de la demanda y competir con Ouigo e Iryo en los servicios de alta velocidad, así como compensar los problemas de fiabilidad de la serie 106 y su no homologación en Francia.
La compañía ha intentado además limitar los riesgos asociados a los retrasos en la fabricación y entrega de trenes. El pliego fija como condición prioritaria que las cinco primeras unidades se entreguen en un plazo inferior a 40 meses dada la necesidad de mejorar la oferta.
Que los trenes se diseñen para alcanzar los 350 km/h en servicio comercial permitirá operar a esa velocidad a medida que la infraestructura lo permita gracias a las aerotraviesas. La compañía sostiene que esta velocidad máxima permitirá reducir los tiempos de viaje y mejorar la posición del operador en el mercado ferroviario de larga distancia.
A pesar de que Renfe ya dispone de 26 trenes homologados para circular a 350 km/h, la serie 103, no son suficientes para todos los tráficos radiales y transversales de la LAV Madrid-Barcelona y actualmente es necesario emplear trenes de las series 100 (para el AVE Madrid-Marsella), 102 y 112 con menor velocidad punta.
En la actualidad, ni CAF ni Talgo tienen en su catálogo un tren diseñado para esta velocidad, lo que hace inviable cumplir los plazos. Sin embargo, tanto Hitachi como Siemens sí los tienen; están en producción y están homologados.

