Renfe ha adjudicado a Siemens el contrato para incorporar a su flota 30 trenes de alta velocidad Velaro Novo, con opción a otras 10 unidades. La adjudicación asciende a 1.218 millones de euros e incluye los elementos necesarios para el mantenimiento. Con la opción ejecutada, la inversión podría llegar a 1.777 millones.
A pesar de que la industria daba por hecho que el ganador del concurso iba a ser Hitachi Rail, finalmente Siemens se impuso al fabricante ítalo-japonés con un tren que no ha pasado aún de la fase de diseño y del que sólo se está homologando un coche en Alemania.
El Velaro Novo, diseñado para circular a 350 km/h, es una evolución tecnológica del Velaro MS y, por lo tanto, del Velaro E, serie 103 de Renfe.
Un tren todavía sin servicio comercial
En el mercado, el modelo estándar cuenta de momento con solo un cliente: VinSpeed, en Vietnam. Su contrato llave en mano, de hasta 1.000 millones de euros, incluye 10 Velaro Novo para las líneas Hanói-Quang Ninh y Ben Thanh-Can Gio . Siemens también ha vendido a Brightline West 10 composiciones del American Pioneer 220, una versión estadounidense del Velaro Novo adaptada a ese mercado. Son trenes de siete coches y hasta 450 plazas, y se fabricarán en Horseheads (Nueva York).

El Velaro Novo no ha entrado aún en explotación comercial. Solo existe un coche prototipo, que circula acoplado al tren ICE S de la Deutsche Bahn para su homologación desde abril de 2018. En julio de 2025 se comunicó que el tren alcanzó los 405 km/h, lo que lo habilita para una velocidad máxima comercial de 350 km/h.

Composición y confort
Cada tren tendrá siete coches y 520 plazas en una sola planta, superando al Talgo Avril sin filas 3+2 que sacrifican el confort. Habrá 404 en Estándar (el 78%), en configuración 2+2; este número de plazas es el total que ofrece la serie 103 en dos clases. En Confort, el tren tendrá 116 plazas en Preferente (el 22%), en 2+1. Las butacas serán orientables en el sentido de la marcha, y cada asiento tendrá toma de corriente y USB.
El menor peso, la tracción distribuida y el menor volumen de los equipos técnicos, frente al parque actual de Renfe, permiten sumar plazas sin alargar la composición.
Los nuevos trenes, previsiblementte de la serie 110, también tendrán zonas multifuncionales más amplias para equipajes, bicicletas y viajeros con movilidad reducida. Siemens cifra la reducción de peso del Velaro Novo en más de 70 toneladas, un 15% menos que las generaciones anteriores.
Los nuevos bogies, el menor peso y la aerodinámica buscan un viaje más silencioso, con menos vibraciones y más estabilidad. La aerodinámica también reduce las ondas de presión en túneles y el ruido al cruzarse dos trenes. La arquitectura digital admite wifi de mayor capacidad y actualizaciones durante la vida útil del tren, y mejora el entretenimiento y la información al viajero.
Plazos de entrega
Las cinco primeras unidades deberán llegar antes de 40 meses. El resto se entregará con cadencia uniforme hasta completar el pedido en 62 meses. Renfe no puede permitirse nuevos retrasos de los fabricantes como los sufridos en adquisiciones recientes.
El concurso, licitado en abril, valoraba la capacidad y solvencia del fabricante para cumplir los plazos y ofrecer un tren apto para 350 km/h. La oferta económica tuvo un peso de sólo el 30% a la hora de elegir a la empresa adjudicataria. La oferta técnica evaluable con fórmulas tenía un peso del 49%, mientras que el criterio de oferta técnica evaluable con juicios de valor contó un 21%.
Fiabilidad y consumo
La disponibilidad de la flota es uno de los objetivos principales. El tren incorpora menos componentes, más monitorización, mantenimiento predictivo avanzado y diagnóstico remoto, para reducir averías, cancelaciones y retrasos. El mantenimiento será flexible, con compromisos elevados de disponibilidad y fiabilidad.
El sistema de última milla incorpora baterías de alta capacidad que pueden alimentar la tracción. Así, el tren puede desplazarse por sus propios medios tras una incidencia, sin depender de forma inmediata de locomotoras de rescate. El diseño ligero, la menor resistencia al avance y la tracción de última generación reducen el consumo, las emisiones de CO₂ y los costes de explotación.

