Los audios del accidente de Urda, que dejó al menos 68 muertos tras el alcance entre un tren de Renfe y otro de Iryo en la línea Madrid–Andalucía, han permitido reconstruir lo ocurrido en el Centro de Regulación y Control (CRC) de Adif.
Sin embargo, las conversaciones dejan abierta la cuestión de si puede atribuirse la responsabilidad exclusivamente al técnico de circulación sin valorar el contexto en el que actuó.
Según ha publicado ElEconomista.es, el colectivo de circulación ferroviaria reclama que el análisis incorpore las condiciones organizativas y técnicas. Según sus representantes, en situaciones degradadas trabajan por encima de su capacidad, con falta de personal, mayor tráfico, incidencias crecientes y problemas técnicos que no siempre cuentan con apoyo auxiliar.
Reivindicaciones previas
El Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF) ya había convocado concentraciones el 6 y el 14 de octubre ante Adif para exigir la cobertura de vacantes, el respeto de las pausas y una plantilla dimensionada con un margen adicional del 15% al 20%. También reclama aplicar una cultura justa de seguridad, que valore el error individual junto a las circunstancias técnicas y organizativas.
Antes de la instrucción errónea que autorizó la reanudación de la marcha al tren de Renfe, se había caído el sistema LZB, pendiente de sustitución por ERTMS, cuyo despliegue acumula al menos nueve meses de retraso.
Adif incorporó el 5 de octubre a 203 nuevos responsables de circulación, que deberán completar seis meses de formación y prácticas antes de incorporarse previsiblemente en mayo de 2027.

